lunes, 7 de octubre de 2024

Hoy hace un año

Sí, ¿ya hace 1 año? ¿Solo hace 1 año? Yo misma, a veces me lo pregunto y también a veces me lo preguntan. Ha pasado rápido, lento... Pues, la verdad, no sé qué contestar. Bien pensado, parece que haga menos... pero también ha sido un año intenso, nada espectacular, pero sí lleno de momentos, recuerdos y vivencias bonitas, emotivas, nostálgicas... 


Bueno, no lo he dicho aún... Me refiero a que hoy hace 1 año que Él, José, nuestro querido esposo, padre, suegro, avi... se nos fue. Bueno, se nos fue físicamente, pero en esto también ha sido un año muy especial, pues en nuestras mentes y corazones de todos los que lo quisimos y queremos ha estado y está muy presente.

Así es. Yo lo he comentado muchas veces con mis hijos, que salvo los primeros días, que lógicamente noté mucho y lloré su ausencia; después no he sentido tristeza, ni mucho menos depresión o amago de ello, o sea, no tener ganas de hacer cosas... ¡No! Y sé que esto es lo que él querría. Ya en vida, aunque a mí me sabía mal dejarle solo a veces, él me animaba a que "portés els nens", que "anés a ajudar a les nenes"... que "el Josepmaria arriba o té que marxar, tu fes"... En fin, estas y tantas cosas que me decía para que los hijos y nietos estuvieran atendidos y facilitarles la vida. Así era Él.



Yo, la verdad, ahora tengo tan buenos y bonitos recuerdos de Él; sus detalles, frases y palabras que quizá en algún momento no supe apreciar y, en cambio, ahora las tengo muy en mi mente y corazón, incluso alguna pequeña manía suya (así lo interpretaba yo entonces) y que ahora hago con todo mi cariño.

En fin, ha pasado un año... Dicen que después es diferente, pues claro, el primer año piensas "hace 1 año hicimos esto o lo otro"... Sí, eso es así, pero como digo, sí que ha habido algún pequeño momento de tristeza, de nostalgia... Pero yo, ya lo he comentado en algún momento, lo siento cerca y sé que está muy bien, feliz, y nos está ayudando mucho, aunque no lo tengamos físicamente entre nosotros, pero sí que está.

Por mi parte, como siempre, solo puedo decir ¡gracias! por todo lo que viví con él, y ahora... por los buenos momentos que tenemos de recuerdos... y por poder seguir estando donde he de estar.


Tony





miércoles, 18 de septiembre de 2024

Verano 2024, un verano diferente

Sí, diferente, pues ha sido el primero sin Él, el pater familias, como a veces me gustaba llamarle; sin el avi Josep, sin papi, sin José, mi amor. Pero la vida sigue y así tiene que ser, y así lo querría Él. 

Ha sido un verano salpicado de varios acontecimientos, celebraciones, salidas esporádicas y pequeñas escapadas, en definitiva, variado y bonito, y sobre todo sintiendo la unión y el amor familiar; de la familia más inmediata y también hermanos, cuñados... pues la familia es un poco como ese mar sin orillas, y esto es así y es bonito.

El inicio fue con la celebración de Sant Joan en la finca de la familia de uno de mis yernos. Celebramos tres onomásticas: mi consuegro, mi yerno y mi nieto pequeño. Fue una bonita celebración, con verbena incluida.


A continuación, a finales de julio, fuimos con mis hijos y nietos (no con los yernos) a una casa en Cunit, y allá estuvimos cinco días, también muy bonitos y agradables, y con la visita, además, de mi hermana y cuñado, una muy agradable y mexicana velada, con función incluida.



Del 21 al 24 de agosto hice una escapada a donde estaban mis hijas y sus familias. Un día en Gisclareny, un pequeño pueblo del Berguedá al que mi yerno había ido de niño y al que ahora va la familia. Un bonito día también, y después fui cerca de Bellver, donde estaba mi otra hija. También fueron 2 intensos y bonitos días. La vuelta en tren fue un poco accidentada y larga, pero bien.


Y finalmente, como broche de fin de vacaciones, Prenafeta, al ladito de Montblanc. Esto fue del 6 al 8 de septiembre, fiesta mayor de Montblanc. No hace falta decir que fueron dos días intensos, también con algún contratiempo meteorológico, pero sobre todo muy emotivo. Días en que nuestro pensamiento se nos iba a Él, las veces que habíamos estado y lo que le gustaba. Y sobre todo para Él era la fiesta de la Mare de Déu de la Serra, patrona de Montblanc, por la que tenía una gran devoción y cariño. 


También fuimos un poco a Vimbodí, pueblo muy cerca de Poblet, donde vive su hermana y familia, que celebraban las "festes quinquennals" (cada 5 años). Lo hacen por todo lo alto, con calles adornadas, procesión y varios actos más. También para mí estuvo lleno de bonitos recuerdos, pues el año en que nos conocimos, el 84, también se celebraba, y Él me llevó y allí conocí a mis cuñados y sobrino. En fin, los recuerdos y emociones no faltaron y, cómo no, agradecimiento por haberlo vivido.

Bueno, y entre medias ha habido alguna que otra escapada, a ver a mis hermanos a Vilassar, a Sant Pere de Ribes; también un par de celebraciones, cumpleaños, santos de mi nieta e hija. Esta última fue en Montblanc, también. Ahora Montblanc es muy especial para nosotros, como no podía ser de otra manera.

Como punto final, quiero comentar el 31/8, un día muy especial para mí, pues este día del año 84, en una Jijonenca que ya no existe, en la Rambla de Cataluña, nos conocimos. Para nosotros siempre fue un día especial, y este año, en su ausencia, quise recorrer en solitario algunos sitios significativos para nosotros: Montalegre, donde nos casamos; la Mercè, donde fuimos después de casarnos; el Tibidabo, al que fuimos en muchas ocasiones de novios y con los niños; y finalmente acabé en una Jijonenca cerca de la Sagrada Familia. Todo un espectáculo, ese día. No entré, pero estuve contemplando y admirando con calma. Un día también lleno de emoción, de sentimientos y pensamientos muy bonitos y positivos, y de decir muchas, muchas veces: gracias, Señor, por todo y por tanto. ¡Gracias!

Tony Sarrias, viuda de Anglès


domingo, 28 de julio de 2024

Los abuelos

Hoy, en la cuarta jornada creada por el Papa Francisco, de los abuelos y personas mayores, quería referirme a mis abuelos.

La verdad, mucho no puedo decir, pues, a mis dos abuelas no las llegué a conocer, y los dos abuelos varones murieron siendo yo bastante joven, la relación que teníamos nosotros con nuestros abuelos, al menos en nuestro entorno de clase media, era muy diferente a la actual. Remarco lo del entorno, pues no sé si en medios rurales u otros entornos era distinto. 

El caso es que nosotros, a los abuelos, sobre todo al materno, los veíamos en alguna ocasión especial, por supuesto en Navidades. Bueno, en Navidad tocaba la familia paterna y en San Esteban, la materna. Durante el año, alguna visita... pero eso, en plan visita. Después de más mayores sí que recuerdo al abuelo paterno, Sebastián, que venía a jugar a nuestra casa a bridge con mi padre, a veces también con mi madre, y algún amigo. Eso sí que lo recuerdo con cariño.

En nuestra familia se dio una curiosa circunstancia y coincidencia, y es que los dos abuelos, cuando se conocieron nuestros padres, tenían la misma edad, en aquel entonces 50 y pico, o sea, los dos enviudaron jóvenes. La abuela materna, Antonia, murió muy joven, con 39 años, creo, y la paterna, Rosa, con unos 50. Así que no tuvimos la suerte de conocerlas. 

Los cuatro en la boda de mi hermano Luis. 

sábado, 18 de mayo de 2024

"Siempre siempre... Tú"

Hay una canción que cantaban Romina y Albano, pareja que nos gustaba mucho a José y a mí, cuyo estribillo es: 

Siempre siempre,
siempre siempre tú. 

Pues eso me pasa, siempre mi pensamiento vuelve a él.

Hace ya –o solo– 7 meses que nos dejó y es verdad que no me invade la tristeza ni la melancolía, pero sí, durante el día, en muchos momentos, me vienen pensamientos y recuerdos. Algunas veces con satisfacción, otras veces con algo de pena, pues pienso que en algún momento no supe darle suficiente importancia a palabras, frases o acciones suyas, cosa que ahora valoro mucho e incluso yo repito con todo mi cariño.

domingo, 4 de febrero de 2024

Navidades y más...

Quiero hacer un breve resumen de estas Navidades, pues lógicamente han sido diferentes, se ha notado y sentido mucho la ausencia del marido, padre, avi, como no podía ser de otra manera.

Así y todo, hemos mantenido las celebraciones, como hacemos habitualmente, con la seguridad de que él desde el Cielo estaba muy feliz viéndonos, y ha habido algún extra especial, dadas las circunstancias; por ejemplo, ir a Montblanc todos el día 1 de enero a ver Els Pastorets; él, de joven, había participado en un par de ocasiones; fue muy bonito y emotivo ir con todos hijos y nietos, recordando muy especialmente al avi.

La Nochebuena, como siempre, después de la Missa del pollet, cena en casa, especial, por supuesto, cantada de villancicos y además los pequeños, motivados por sus madres, aportaron una bonita y tierna representación. Para mí, fue el mejor regalo de Navidad, y el avi seguro que lo disfrutó mucho.


El final de fiestas, los Reyes con sus cabalgatas y tradiciones, fue muuy bonito, y con un añorado recuerdo para él.

Bueno y ahora en febrero, hace ya unos días, hemos vuelto a la normalidad, distinta, pero ahí estamos. Yo, gracias a Dios, encontrándolo mucho a faltar, pero sé que mi vida continua y que ellos, hijos, nietos y demás familia están ahí, y yo tengo que estar para lo que precisen, y pido a Dios que mientras me puedan necesitar pueda estar ahí, la vida sigue y yo siempre doy gracias a Dios por tanto, y porque, aunque físicamente no lo tengo conmigo, sí me siento muy unida a él y sigo queriéndolo mucho

En fin, este primer año sin él quiero dedicárselo muy especialmente e irlo dando a conocer; la verdad es que me sale, repetir y hacer cosas suyas; pues como ya comenté fue muy discreto... pero tenía un gran corazón y mucho amor para dar, ¡y así lo hizo!

Como siempre, gracias, amor !!!


Tony