lunes, 28 de febrero de 2022

Una noche mágica escuchando a André Rieu

Noche mágica la del 12 de febrero en el Palau Sant Jordi de Barcelona, en el que asistimos a un concierto de André Rieu. Hace tiempo que lo vamos siguiendo por YouTube, donde hay muchos conciertos de él y su gran orquesta Johann Strauss.

Mi sueño, desde hace un tiempo, era poder asistir alguna vez a uno de sus conciertos. Claro, había que esperar que viniera a Barcelona... en octubre se empezó a anunciar que venía en febrero, y a partir de aquí... nuestro hijo se encargó; así que fue uno de los regalos de Reyes.



Bueno, la verdad es que vivir en directo un hecho así es algo que cuesta de explicar y desde luego de transmitir lo que allí vives y sientes. Es un espectáculo y puesta en escena increíble, en el que todos los detalles, diría hasta el mínimo, cuentan por su elegancia, buen gusto, buen hacer, empatía desde el minuto uno con el público, simpatía y sobre todo gran profesionalidad de Rieu, por supuesto, y de cada uno de los que componen la orquesta.


El público se implica totalmente, eso es inevitable y es impresionante ver todo el Palau aplaudiendo, riendo, cantando, siguiendo el ritmo con palmas, brazos e incluso bailando el Danubio Azul con un escenario de fondo que va cambiando según la pieza. También hay notas divertidas, nieve que cae, globos... en fin, como digo cuesta de transmitir todo lo que allí sentí, fue una fabulosa y mágica noche.


Todo esto ha sido posible gracias a nuestro hijo, que vino de Madrid para acompañarnos en esta mágica noche, y también el resto de la familia, hermanos incluidos, también lo vivieron de alguna manera y estoy segura de que también estaban felices por vernos disfrutar tanto, a tope, a nosotros.

Gracias, Josemaría, gracias a toda la familia!!


La nonna Tony


sábado, 5 de febrero de 2022

Enero, la vuelta a la normalidad

Enero, a partir del día 6, supone la vuelta a la normalidad. Normalidad que muchos esperan con impaciencia; después de las fiestas, vacaciones escolares, encuentros comidas trajín de buscar regalos... uno ya tiene ganas de volver a lo de cada día. Yo, personalmente, sí y no; por eso, por volver al ritmo habitual, y no porque las fiestas navideñas son muy especiales y siempre es bonito volver a vivirlas. Esperemos que el año próximo sean de verdad normales en el sentido amplio de la palabra.

Bueno, pues ya pasó enero y ha sido un mes bastante normal, aunque como en casi todas las familias, imagino, ha habido algún positivo, con el consiguiente confinamiento. Pero gracias a Dios, y siguiendo la tónica Ómicron, con síntomas leves.


Yo, por mi parte he vuelto a llevar a los nietos mayores al colegio, cosa que a medida que pasa el tiempo cada vez es más divertido, aventurero también a veces, y por supuesto gratificante; pues ellos, cada vez más mayores, 8 y casi 7 años, ya van explicando más, preguntando más, tienen ocurrencias divertidas... en fin, de verdad, ¡una pasada y gozada! Una buena manera de empezar el día.


A partir de ahí, hay de todo. Muchos días desayunamos con la calma con José, rato que también lo disfrutamos. Ahora cada quince días voy con una amiga -también es la manera de vernos- a hacer gimnasia dirigida en un parque de la zona al aire libre, y los otros días algún recado sola o con José, algún otro encuentro con amigas, y por supuesto lo típico de tareas domésticas, la misa diaria... Todo ello forma parte de mi vida y mi día a día.

Bueno, y este mes que en teoría es bastante frío pues resulta que muchos días han sido primaverales... y ahora a afrontar febrero con muchas ganas e ilusión. ¡De momento tenemos una cita a la vista de lo más ilusionante y esperado! ¡En febrero os lo cuento!


La nonna Tony