viernes, 16 de julio de 2021

¡¡Gracias!! Misión cumplida

Gracias, sí, por haber podido acabar el curso escolar al completo, al menos por mi parte, solo estuve algo indispuesta el día después de la primera dosis de vacuna. Mirando hacia atrás, lo dicho, con mucho agradecimiento y emoción.

Gracias, Señor, por poder realizar esta "misión" de acompañar a los nietos mayores al colegio; como ya he comentado en otras ocasiones, es una auténtica gozada. Además, cada día están más mayores, más responsables... a pesar de su corta edad, ahora 7 y 6 años, pero se nota que son buenos, responsables, educados divertidos... Se nota que están recibiendo una buena educación.

Hoy ha sido el último día de acompañarles. Por parte de ellos, y por las circunstancias actuales, sí que ha habido días de ausencia de uno, de la otra o de los dos. Estos dos últimos días he acompañado solo al mayor, a Bru, y ha sido al dejarle después de despedirme de él algo más efusivamente que otros días y darle alguna que otra recomendación de abuela de cara a sus días de colonias.






Cuando me he emocionado y me ha salido espontáneo "Gracias, Señor" que hoy puedo decir con todo mi agradecimiento, también a sus padres, por supuesto, por la confianza depositada en mí. 

¡Misión cumplida! Por este curso algo diferente, pero gracias a Dios bastante normal y espero y deseo poder seguir con esta misión el tiempo que pueda y mientras las circunstancias lo requieran... Son jóvenes y ya se sabe que la vida les puede cambiar de rumbo... Pero en fin, yo como nonna tengo más nietos, mi ilusión es poder seguir ahí, donde pueda echar  una mano a esta juventud que no lo tienen tan fácil.


Así pues, un año más, repito: gracias... misión cumplida


La nonna "nonni" Tony


domingo, 4 de julio de 2021

Zaragoza, junio de 2021

¡Zaragoza! Un lugar al que vuelvo y volvería una y otra vez y no me canso, ¡y siempre me emociono!

Zaragoza en sí, bueno, está bien como pequeña ciudad, sus calles, sus gentes... Pero tiene algo que para mí es lo que la hace muuuy especial: la Basílica del Pilar con su Virgen, la "Pilarica". Un lugar con una atracción espectacular, siempre hay gente, algunos turistas, sí, pero también mucha gente que va a rezar con mucha devoción. Casi cada hora se celebra una Misa, se reza el Rosario... Es verdad que con la pandemia, ha cambiado un poco, como no podía ser de otra manera.

No pudo faltar, nuestra visita al río Ebro, ya de noche. Es una imagen que me fascina: las torres iluminadas reflejándose en la oscuridad sobre el río Ebro. ¡Un deleite! Y en muy buena compañía, ahí fuimos mi marido, mi hijo y yo; obviamente, las hijas con los peques imposible, pero como digo una imagen que siempre me viene de nuevo y me embruja...




Ahora me quería centrar en nuestra última ida ahí. Digo nuestra, pues se cumplió uno de mis deseos que era poder ir con toda nuestra familia. A causa del covid no se pudieron subir los niños a la Virgen ni besar el Pilar... pero fuimos todos, ¡los doce! Fue el finde semana del 12 y 13 de junio, que además me hizo ilusión por coincidir con mi santo, nunca había estado en esta fecha.

Fuero dos días intensos, pero una pasada, para mí, un sueño pensar que donde habíamos ido al principio de casados mi marido y yo, ahora íbamos todos, ¡una pasada y un disfrute! No quisimos dejar pasar la ocasión de hacer "ballar la baldufa", de esto se encargó la hija mayor, una grata sorpresa. Es un episodio de nuestra historia familiar que no podía faltar.


El fin de ir allá era hacer algunas peticiones a la Virgen, Ella es Madre y está en todas partes y en múltiples advocaciones, pero ahí también hay una historia muy personal, mi agradecimiento hacia Ella, Nuestra Señora del Pilar, que nunca podré olvidar, pues ha sido lo más importante que me ha pasado... Ahí lo dejo, y por tanto, yo siempre que voy lo primero es decirle "¡¡gracias!!" y después, cada momento tiene su necesidad y tengo que decir que siempre mis peticiones han sido escuchadas... Así que esta vez las mías y las de mi marido, hijos y nietos estoy segura de que también lo serán. 

La ocasión fue que el año pasado fue nuestro 35º aniversario de boda y yo dije que como celebración especial, desde los 25 años pensé y dije que cada 5 años, los que se cumplan, me gustaría hacer una celebración especial, pues si nunca es seguro poder llegar a los 50 años... En nuestro caso es más difícil, no imposible, desde luego, pues él tendría 94 y yo 80. En fin, ¡¡ojalá!! Y como estábamos con las restricciones de movilidad quedó pendiente! Pero bueno, pienso que siempre es bonito celebrar el bonito recuerdo y la ilusión ahí queda, ya en el recuerdo de un camino que gracias a Dios va avanzando y como siempre, es inevitable, hay alguna espina, está bien hacerlo lo más grato posible.

Bueno, resumiendo, fueron dos días que, aunque se tuvo que salvar algún obstáculo, pero gracias al esfuerzo, ilusión y cariño de todos, allá fuimos.

Una vez más digo: "Gracias, Señor!! Por esta familia. Gracias Madre, porque Tú siempre Eres Madre, la mejor Madre, y gracias a ellos, marido, hijos y nietos, por haber hecho posible esta ilusión", estoy segura de que tendrá sus consecuencias y para mí... Ya lo saben... mucha emoción, ilusión y agradecimiento, una vez más.

Gracias, sois geniales. Os quiero!!!



La esposa, madre, suegra, nonna,


Tony