Hoy hace siete años que nos estrenamos como abuelos/avis/nonnos... Sí. el 30/11/2013 a eso de las 15h nos llamó nuestro yerno, Roger, diciendo, lo que llevábamos horas esperando: "¡ya tenemos a Bru!" Recuerdo que yo salté, aplaudí. me abracé, me emocioné un montón, en definitiva, y di gracias, sí, gracias a Dios que todo fuera bien, pues madre e hijo estaban en perfecto estado.
En fin, pues aunque ya parece algo lejano, la verdad es que al recordarlo me parece como si fuera hace relativamente poco, pues recuerdo muy bien aquel día, y es que es verdad que todos y cada uno de los nietos y sus nacimientos, son momentos muy especiales y emotivos, ves a tu hija a la que no hace tantos años tenías en brazos, y la ves ya con su bebé... una pasada. Además, bueno, en esta ocasión fue el primer nieto, con el que te das cuenta de lo que es ser ya abuela... algo, repito, muy, muy especial.
Como digo de esto hace ya siete años y aquel bebé regordete, peloncete y rubito se ha convertido en un niño muy guapo, más esbelto, castaño; al que tengo la suerte, junto a su hermana Sol, de poder llevar al colegio cada mañana, lo cual cada vez es más gratificante para mí, y para ellos... creo que también.
Ya lo he comentado en otras ocasiones, hay días en que hablamos bastante, otros días menos, días que reímos, otros que respeto sus silencios, procuro entonces cogerles más fuerte o acariciarles, creo que así les transmito cercanía y cariño; pero vaya, casi siempre nos lo pasamos muy bien y me rejuvenece, por ellos madrugo un poco más, cosa que no me cuesta en absoluto, al contrario, a veces corremos para coger el bus y me encanta ver que a pesar de que ya no soy joven lo puedo hacer sin esfuerzo.
En fin, es que los nietos son los nietos, y... ya llevo siete años -y Dios quiera que pueda seguir unos cuantos años más- siendo la nonna.
Desde aquí mi felicitación a Bru y a sus papás.
Con todo el cariño,
La nonna Tony






