Sí, despues de esperarlo y desearlo bastantes años, por fin se hizo realidad, como broche de oro al año de nuestro 30 aniversario de bodas. El destino: Bari (Italia) donde reposan los restos mortales de San Nicolás, o parte de ellos; fuimos a Bari, pasando por Roma, cómo no, y visitando también Matera, que es también bonito, original y diría que especial.
Bueno, pues sí, el día 4 de diciembre salimos a las 3:15 de la madrugada, para coger el vuelo destino Roma, a las 6:30. La emoción nos embargaba y la ilusión de ver nuestro sueño a punto de cumplirse -y por poder ir en familia, aunque no toda- era mucha.
No voy a entrar en detalles, pues lo que importa es el hecho en sí y el porqué. Lo segundo se puede resumir diciendo simplemente que queríamos ir a visitar y dar gracias a San Nicolás por su protección a nuestra familia, que no falta, y también a pedirle que no se olvide nunca de nosotros, y de esto estoy segura que así será.
De modo que el día 6 de diciembre, fiesta de San Nicolás, allá estábamos en bloque la familia, honrando y participando de todos los festejos como unos baresi más!!! Fue una pasada!! A parte, hubo divertidas anécdotas, ratos estupendos, cansancio también, pero la ilusión nos superaba asi que nada, nosotros... A por todas!!!
La primera cuestión, el hecho... Ya queda más o menos dicho: viaje familiar por nuestro aniversario cuyo fin era sobre todo decirle: "grazie, San Nicola!", por haber podido hacer realidad nuestro sueño de tantos (bastantes) años.
Ahora... A por el siguiente sueño... Destino...??? En cualquier caso, este viaje siempre estará en nuestro recuerdo, de eso estoy segura!!!