Desde el 23 de enero, fecha de mi última entrada, pues los días siguen con su ritmo, siempre hay algún cambio normalmente imprevisto, pero el ritmo es bastante rutinario; no me gusta mucho esta palabra, pues suena como la rutina de cada día, el "anant fent" como decimos en catalán, y yo intento que cada día, aunque sea parecido al anterior, tenga su toque, su qué diferente. ¿Cómo lo hago? Lo que he comentado otras veces: haciéndolo con ilusión, con expectación, con amor, con ganas... En fin, cada dçia intento que de alguna manera sea algo diferente, y así no se cae en la rutina propiamente dicha.
Pues bien, desde el 23 de enero ha habido algún agradable encuentro, en concreto con una amiga y compañera de trabajo, uno de los pocos contactos que me quedan, no el único, gracias a Dios, pero sí menos de los que me gustarían, que aunque nos vemos muy de vez en cuando la verdad es que pasamos un rato muy agradable recordando y poniéndonos al día de nuestras cosas, y siempre surge algún proyecto... En fin, una gozada, y además ¡es mañica! Son gente a la que tengo un aprecio especial.
También hubo otro encuentro, una comida con compañeras de mis primeros años de reincorporación a la vida laboral, eso es en el año 95... Y lo hacen muy bien: cada mes, antes de la despedida, ya se fija la próxima cita y va quien puede. Yo a la última, ayer, no fui, y la próxima no sé si podré, pero la verdades que también son unos encuentros muy agradables y siempre con la incógnita de a ver quién vendrá.
Otro encuentro fue artístico, porque son unos artistas, la relación y amistad surgió de una forma curiosa y casual... Es un poco largo, pero el caso es que se suelen reunir cada quince días en un local de música y allá cada uno deja ir su arte. Mi marido a veces me dice "¿por qué no tocas tú?", pero la verdad, amigos... ¡Allí tienen un nivel muy profesional! Pero el caso es que se pasa una agradable tarde.
Y bueno, además, lo de cada día llevar a los nietos mayores al cole, que lo disfruto mucho, aunque tenga que madrugar, tener al más pequeño al mediodía una horita, y después otra horita estar con su madre también, otros bonitos encuentros diarios. Por las tardes, algunas, veo y estoy algunos ratos con las otras nietas, María y Carolina, y su madre. Y bueno, la verdad es que casi cada día veo y estoy poco o mucho con mis cinco nietos, y veo a mis dos hijas y yernos... ¿Qué más puedo pedir? Este fue mi principal objetivo de jubilarme con antelación y ¡voilà!
A parte, tenemos nuestros buenos momentos con José, mi marido, al que a los 35 años casi de nuestro enlace, quiero muchísimo y... ¡Ah, bueno!! ¡Josemaría! ¡Nuestro peque que tiene ya 28 años! Con él mantenemos un contacto diario a través de whatsapp, videoconferencia. Está en Madrid, trabajando en el apasionante mundo del cine... ¡A ver! También es una gozada que, aunque un poco en la distancia, estamos cerca... Y gracias a él sale a la luz este blog.
Bueno, también ha habido en estos días un pequeño susto con una nieta María, que con las fiebres, a veces convulsiona y... Ya pasó. Pero gracias a Dios está bien y siempre tenemos la esperanza de que sea la última, porque agradable no es, desde luego...
Para acabar, solo una breve mención a dos personas muy allegadas que este mes hemos recordado especialmente en el aniversario de su fallecimiento: nuestro padre, de cuyo fallecimiento el día 13 hizo 49 años, y nuestro hermano mayor, el día 26 hizo 7 años. Descansen en paz.
Aquí lo dejo. Como siempre, ¡espero que sea hasta pronto!
La Nonna Tony

