martes, 2 de agosto de 2022

¡Un año más de aventuras por las mañanas!

Sí, un año, bueno mejor dicho, un curso más, acompañando a los nietos mayores al cole. Como ya he comentado en varias ocasiones, mi día a día habitual empieza así desde que me jubilé hace casi cuatro años.

Entonces tenían cuatro -casi cinco- y tres -casi cuatro- años, eran muy pequeños. Entonces se trataba de no soltarles de la mano, controlar que no se distrajeran... o distraerles con cualquier cosa para que no se aburrieran... En fin, eran muy pequeños, así y todo nunca me hicieron enfadar y se portaban bastante bien.

Como es lógico, al paso de los años esto ha ido cambiando. Ahora tienen casi nueve y siete años. Ahora tenemos algunos días verdaderas conversaciones sobre la familia, sus ilusiones, amigos... una gozada. Ahora sí que algunos días -no todos- surgen ideas y conversaciones de lo más interesantes.

Yo, como siempre, no puedo más que decir "Gracias, Señor!", por hacer que esto sea posible, pues reconozco que es una experiencia única; de paso también veo a mi hija, algún día al yerno y al pequeño Marc.

Al pequeño, que si Dios quiere supongo que se sumara al trayecto, pues ya empezara el cole grande como le gusta decir. Así que si todo va según lo previsto ya seremos uno más, seguro que será divertido y un poco volver a empezar pero con dos personajes ya muy mayorcitos.

Dios quiera que por las circunstancias personales pueda ser así, y abierta también a acompañar a las primitas, que ya van siendo más mayores, o a quedarme con el bebé que si Dios quiere nacerá en septiembre.

En fin, que lo de ser nonna es una bonita aventura y ojalá puedan disponer de mí para lo que convenga mucho tiempo más. La ilusión y las ganas no faltan.


La nonna Tony