lunes, 25 de noviembre de 2013

AÑO DE LA FE

Ayer, 24 de noviembre, festividad de Cristo Rey, el Sto Padre Francisco clausuró, ante una plaza de San Pedro muy llena de fieles y muchos seguidores a través de los medios de comunicación, el año de la fe;,iniciado por su antecesor el Papa Benedicto XVI.

Ha sido un año, desde el 11 de octubre de 2012, coincidiendo con el 50 aniversario de apertura del Concilio Vaticano II, hasta ayer, cuya finalidad e intención del Sto Padre era provocar una auténtica y renovada conversión al Señor... Para este fin ha habido muchas y muy variadas iniciativas a nivel local, parroquial, regional, de comunidad... En fin, no han faltado medios y ocasión para conseguir dicho fin. ¿Se ha conseguido? A nivel individual, que cada uno se lo pregunte a sí mismo; a nivel comunitario, yo, francamente, creo que sí, que ha habido como un renacer, rejuvenecimiento (no olvidemos que la JMJ, estuvo dentro de este año) de la fe; ha coincidido también con el inicio del pontificado del Papa Francisco, que nos está sorprendiendo -diria casi a diario- por su manera de llevar el timón de esta barca que es la Iglesia; en realidad el contenido de sus enseñanzas es el mismo; la forma, a la vista está, algo diferente, es lógico, hay que irse adaptando a las nuevas circunstancias.

Creo que ahora nuestra tarea es en primer lugar agradecer al Señor que a través de estos Papas hayamos podido vivir este gran don, como ha sido el año de la Fe, y pedir que para nosotros, los creyentes, que queremos seguir de cerca al Señor, haya dado su fruto. Y, como acabo de escuchar en una homilia, el año de la Fe, ha concluido, pero no la fuerza de la Fe.

domingo, 24 de noviembre de 2013

¡Alarma!

Fue hace 15 dias. Me hice las pruebas preoperatorias de rigor, o sea, analitica, ecografía y radiografía de tórax, pues me tenían que operar de varices. En principio, el ECG era totalmente normal, la analítica también, y la radiografia... Cuál fue mi sorpresa cuando, al enseñarla a una neumóloga de mi trabajo, me dijo que no lo acababa de ver claro y preferia llevarla al hospital para consultarla con los radiólogos, que en 24 horas me diria algo.

Pues bien, no podéis imaginar lo que me pasó por la cabeza en estas 24h. Ya me imaginaba lo peor, o sea, que tuviera algo grave y la operación tuviera que ser de otro órgano (por ejemplo). En fin, de verdad que en estos momentos en lo único que piensas es en lo que realmente importa, tu familia. Como no quise preocupar a mis hijos, por sus diversas circunstancias, que no era para alarmar hasta que no hubiera un diagnóstico claro, pues los "pobres" que estuvieron sufriendo conmigo y apoyándome mucho fueron José, mi marido, mi hermano, al que le estoy muy agradecida por todo su apoyo, y mi sobrino, médico, que también estuvo pendiente del asunto y animándome.

Pues eso, ante un "peligro", valoras tanto...! La familia, y la fe, por supuesto, recé mucho y más gente rezaba por la causa... O sea, conclusión: no vale la pena esperar situaciones "extremas", sino dar gracias siempre por tener a nuestro lado a la familia y gente que te quiere, que hoy por ti y mañana por mi, y siempre, siempre como digo, lo que realmente importa es esto, lo demás -dinero, trabajo, dificultades- es relativo.

Ah! Por cierto, la historia ha tenido final feliz, pues fue una falsa alarma y fui operada con éxito de mi pierna y recuperándome satisfactoriamente. Gracias a Dios y gracias por vuestro apoyo y ayuda, de verdad, muchas gracias! Os quiero.