Alguien dijo que "jubilación" viene de "júbilo" y estoy totalmente de acuerdo.
Para llegar ahí, tienes que haber pasado unos cuantos años de tu vida trabajando y haber alcanzado una cierta edad, para mí, no la tercera, o sí, pero desde luego, gracias a Dios no me considero "anciana"; ¡hay tantas actividades por hacer!
Bueno, pues eso el dia 2 de septiembre de este año 2018, pude jubilarme a los 63 años, 2 antes de la edad "oficial". Era una fecha muuuy esperada y deseada; y ciertamente me está llenando mucho, aunque sí que es verdad que aún me estoy ubicando y organizando.
Ahora voy a referirme a mi última etapa laboral y a la jubilación propiamente dicha.
Pues bien, han sido cuatro años y medio que por cierre del anterior centro (CAP) en el que ya llevaba 10 años ejerciendo de enfermera, mi profesión, me destinaron a otro CAP y por motivos de plazas -¿falta de reinvindicación por mi parte? ¿comodidad?- pasé a ocupar mi plaza obtenida en el año 1976, de auxiliar de clínica (ahora TCAI), en aquel año aún no tenía la titulación de Enfermería (ATS se llamaba entonces).
La verdad, siempre pienso y creo firmemente que cuando las cosas vienen de tal manera es por algo; por tanto, he estado estos últimos años ejerciendo como TCAI.
Han sido años, en general, buenos, con muy buenos momentos y con algunos compañeros estupendos con los que espero no perder el contacto. Hemos pasado épocas de mucho trabajo, algunas tensiones, cambios... Pero, para mí, siempre me quedará lo bueno, bonito e incluso divertido, que lo ha habido.
Mi jubilación, para mí y creo que para algunos compis, era la gran incógnita: "¿como la querrá celebrar?" Soy una persona poca amiga de grandes celebraciones (fuera del ámbito familiar): por motivos de algo de timidez y por incomodidad. Me explico: creo que es un momento, de celebrarlo, estar y disfrutar con los que de verdad aprecias, has reido, llorado quizá en algún momento, porque te sentías apoyada, ayudado... En fin, muchos momentazos. En cambio, estar compartiendo ese momento con personas que tal vez te critiquen, o que casi que te ignoran... Pues... Como que no.
Y llegó! En tres etapas.
La primera, en el CAP, mi último dia laboral (24 de agosto). Fue muy bonito, pues llevé un pequeño pica pica, a modo de despedida, éramos pocos y faltaban algunos con los que no me quería perder mi despedida. Tuve alguna sorpresita: una planta muy bonita y que estoy cuidando con esmero y cariño, algún detalle personal y algunos detalles de color -cómo no!- verde, mi color preferido.
Después llegó la fecha propiamente dicha oficial el 2 de septiembre; este día era domingo y yo no sabía qué, pero intuía que algo se estaba "cociendo". Pues bien, fue la celebración familiar, con los más allegados y queridos: esposo, hijos (incluyo los yernos, por supuesto), nietos y hermanos; se trató de una comida en un restaurante italiano (una de mis pasiones) y después encuentro en casa de mi hija mayor; aquí vinieron las sorpresas emotivas: un vídeo grabado por mis compañeros (los de verdad), gracias compis!! Fue muy bonito, entrañable y emotivo, y también un "montaje" en papel con frases y deseos, y un bolso y por último un proyecto familiar, que si Dios quiere vamos a realizar en 15 días... Eso merece una entrada aparte. Prometido!!!
Y por último llegamos a la tercera etapa, la que yo quise, con los que quise.
Fue muuuy entrañable y bonito, proyección en casa del vídeo del que fueron los protagonistas (la mayoría), cena en el mismo restaurante italiano, muy divertida y, repito, entrañable, y, cómo no!, algunos regalitos: un reloj muy bonito, con la esfera verde, como no podía ser de otra manera, un par de plantas, que también cuido con todo el cariño, y un cuadrito, que para mí aparte de acertadísimo está lleno de sentido y agradecimiento.
En fin!! Ahí queda, bastante resumido... Lo que fue mi jubilación; bueno, el principio, pues ahora, como decía antes, estoy en pleno júbilo.
Hasta la próxima!!!!