sábado, 26 de septiembre de 2020

Slow...

Slow, lento.

Desde hace unos años se convirtió en un estilo de vida, en una filosofía... La verdad, es interesante leerlo e informarse, pues como todo en la vida, tiene sus pros interesantes y también, claro, algún contra.

Yo me enteré de su existencia hace ya bastantes años. Fue mi hija mayor que un dia a raíz de alguna de nuestras charlas me dijo: "Mamá, a ti te gustaria el slow...". Claro, yo no sabía de qué iba y al explicármelo lo busqué y sí, ya digo que alguna cosa me pareció interesante.

De hecho lo escribí en mi lista de objetivos de la jubilación. Pero bueno, como ocurre tantas veces, una cosa es lo que te gustaría, tu ideal, y otra por dónde la vida te va llevando... Lo que se dice de que "el hombre propone y Dios dispone".


Pues bien, esta mañana y en varios momentos, tengo que decir que he tenido la sensación de que realmente estaba viviendo el o en slow, o sea, sin prisas, deleitándome y disfrutando de lo que iba haciendo, contemplando el paisaje, sí, con coches, pero también con su cielo con alguna nube, montañas, algún edificio significativo de la ciudad...



El primer deleite es llevar a los nietos mayores al cole, por supuesto con mascarillas, gel en las manos... pero disfrutando de y con ellos y a partir de ahí, pues eso, con la calma vuelta en autobús, llegar al próximo destino, la Santa Misa, a la que asisto diariamente también con tiempo, sin prisas, sin precipitación, y después para casa a desayunar con mi marido y mi hijo, y también igual, disfrutando con y de ellos. 

A partir de ahí, pues quizás ya no ha sido tan slow... pero de verdad, ha sido una sensación que intentaré que se vaya repitiendo lo más a menudo posible. ¡¡¡De verdad!!!

Para mí, esto que en realidad no es más que vivir el momento con sus circunstancias y disfrutarlas al máximo, a tope. es una vivencia tremenda. ¡¡¡Os animo a hacer la prueba!!! 

¡Hasta la próxima!


La nonna Tony

Leyendo tranquilamente en el balcón. Slow! 



domingo, 6 de septiembre de 2020

Sant Hilari de Sacalm

Sant Hilari de Sacalm es conocido por sus fuentes ("la vil·la de les cents fonts"), especialmente por la Font Vella. Pues bien, en mi niñez fue nuestro lugar de veraneo durante cuatro años, creo, yo no recuerdo mucho pues fue de mis 2/3 hasta 5/6 años, así que recuerdo momentos, pero sí sé que fue un lugar en el que, primero mi padre y después mi madre y hermanos, conservamos buenos y gratos recuerdos

Pues bien, yo alguna vez he ido con mi marido e hijos, alguna vez con algún hermano... Creo que para una parte de la familia, entre ellos mis hijos, sigue siendo un lugar entrañable y de alguna manera querido.



Pues bien, este año mis hijos decidieron alquilar una casa rural durante una semana e ir abuelos, hijos y nietos. La verdad es que la experiencia ha sido... ¡¡inolvidable!! 

Ha habido de todo, trabajo también, con cinco niños de 6 a 0 años... ya se sabe. Pero desde luego ha sido una muy bonita experiencia. Hubo chapoteos en la pequeña piscina, juegos, cantos, correrías, excursiones... hasta nos visitó el simpático "pirata garrapata", hicimos un circuito de carreras alrededor del jardín... En fin, lo que cabe esperar cuando pasas unos días en familia y con niños.




Creo que entre todos, los más jóvenes con más empeño, garra e imaginación, conseguimos hacer de esta experiencia hacer unos días inolvidables y muy, muy bonitos, y creo que con ganas de repetir.

Pienso que para nuestros hijos Sant Hilari es un lugar especial, y ahora también lo será para nuestros nietos. Así se pasa el testigo de las tradiciones familiares, ¿no?

Hasta pronto!! 


La nonna Tony